PURPLE RAIN, MEJOR BANDA SONORA DE LA HISTORIA

Una buena noticia para todos los Princemaníacos: La revista Vanity Fair eligió a las mejores 50 bandas sonoras de la historia del cine y Purple Rain de Prince se ubicó en le 1° lugar.

La lista completa se conocerá el mes próximo en una edición especial bautizada Movies Rock.

Según los editores, "Purple Rain fue una impecable combinación de funk, R&B, pop, metal e incluso psicodelia, en un sonido que identificó a la década de 1980".


Un reconocimiento merecido para un disco de un gran valor tanto por lo musical como por su influencia en las demás generaciones. Aquí la lista preliminar:


1° PURPLE RAIN

2° A Hard Day's Night
3° The Harder They Come
4° Pulp Fiction
5° The Graduate
6°
Superfly
7° Trainspotting
8° Saturday Night Fever
9° American Graffiti
10°The Big Chill

Como se ve, es la única del top 10 (además de Los Beatles) en ser un disco realizado por un solo intérprete y no un conjunto feliz de canciones de varios autores.

Movies Rock incluirá historias y fotografías de los intérpretes, directores y músicos que crearon las películas seleccionadas y luego lo acompañará un programa de televisión de dos horas de duración, que será emitido por la cadena estadounidense CBS en el mes de diciembre. A esperarlo entonces.

READY FOR THE WORLD

O el colmo de la parodia a un artista. Grupo formado en los 80's solo para aprovechar descaradamente la popularidad en alza de Prince y su música, furor en esa época con Purple Rain. Aunque resulten simpáticos en realidad son unos ladris bárbaros...

Ya desde el título del tema se nota la influencia: Oh Sheila. La música es un pop-funky, casi kitsch, sin punto de comparación con el original homenajeado.

Cantante/copia de Prince en la voz, gestos, peinado y algo en la vestimenta, aunque en una versión mucho más negra (solo por el color de piel) y lavada. Pasitos estudiados en conjunto durante el show más al estilo The Time aunque Prince y los suyos también lo practicaban.

En lo que se diferencian claramente con nuestro amigo púrpura es en el horrible playback, más propio de un artista como Michael Jackson. Bueno, aquí están los Ready for the World, disfrútenlos... si pueden...


DURAN DURAN - Skin Trade

El disco Notorious de los Duran Duran fue un gran éxito para la banda. Mucho se debe a su actitud más funky en las melodías y sonido. Salido a la venta solo algunos meses luego del Parade de Prince (casi un año en verdad), la influencia es notable.

Más allá del tema funky que da título al álbum, tenemos a este Skin Trade con todo el espíritu juguetón de Kiss, su misma guitarra pero más calma y un falsette inédito en la voz de Simon Le Bon hasta ese momento.


SHEILA E.

Una de las compañías mas influyentes en la vida de Prince, hija del perscusionista Pete Escovedo y apadrinada nada menos que por Tito Puentes, tiene la sangre necesaria para ser alguien que haga historia con los parches.

Ella se conoce con Prince en los tiempos de la producción del álbum 1999 y su amistad se fortalece en el productivo tiempo del Purple Rain. Sheila colabora en el álbum en una forma mas presente en la canción Erotic City que se convierte en lado B de Let's go crazy.

Por su talento la toma en sus manos para realizar la producción de su primer album The Glamours Life, el cual obtiene su primer single el puesto nº 1 de las listas disco, además de obtener un top ten en la lista billboard (nº 7 en las listas pop).

Recibe muy buena crítica y obtiene un segundo mediano éxito con su single The belle of St. Mark llegando al nº 34. El impacto le permite la nominación a mejor nueva artista en los premios Grammy. Su música se convierte en una mezcla de los sonidos Prince de mediados de los 80's junto a la percusión latina propia de sus orígenes.

POP LIFE
Con el según álbum Romance 1600 intenta repetir la formula del Minneapolis sound junto con el son latino, la respuesta no fue tan aclamada como el primer álbum ya que este pierde el norte y solo el segundo single, titulado A Love Bizarre a dúo con Prince, obtiene un lugar importante en la escucha del publico (nº 11 en la lista pop y nº 1 en la disco)

El tercer álbum titulado Sheila E es considerado por la crítica como su mejor producción, pero falla en obtener un impacto en el gran público. Los álbumes siguientes marcan un alejamiento del sonido Prince y aún así se convierte en elemento crucial en la batería en las giras de Sing Of The Times y Lovesexy.

De igual forma Sheila lo acompaña en otras giras como invitada, como sucede en el Ona Tour y en los shows actuales en Londres.

Sheila E. además es reconocida por su fundación para trabajar con niños desprotegidos, por ser la integrante del grupo de Prince que por más tiempo y consecutivamente lo ha acompañado y por trabajar con gran diversidad de artistas, que van desde Gloria Estefan a Ringo Starr.






BIZARRO

Hay algo mas bizarro que una foto de Apollonia con Raphael !!??!!...

Demuestrenlo...



PRINCE X FITO PAEZ


Por Fito Páez
Para LA NACION
Buenos Aires, Sábado 18 de agosto de 2007


Prince es grasa, Prince está démodé , a Prince habría que escucharlo pero no verlo, Prince no debería meterse con el cine. ¿Y qué son esas puestas fastuosas con aros de básquet? ¿Y esa ropa? Se debe de creer Dios, o algo por estilo.

Cantidad de opiniones giran en torno a uno de los compositores de excepción de la música pop rock afroamericana, guitarrista, arreglador y cantante, cuya obra ahora atraviesa el nuevo milenio. Es imposible disecar el corazón de un artista de forma plena, pero a través de la vasta obra de Prince podemos rastrear algunas de sus decisiones estéticas y analizar sus influencias.

Cuando el sello Motown ya se encaminaba hacia un final anunciado, y James Brown era quien era pero (años setenta) se veía relegado por la música disco blanca, un pibe con el pelo crespo se iniciaba como técnico asistente en un estudio de grabación del Village, y como pago solo pedía usar el lugar para empezar a grabar su música.

Allí, entre el funk , el soul , la música disco y sus primeros coqueteos con el rock, entre 1978 y 1981 alumbra sus primeros discos ( For You , Prince , Dirty Mind y Controversy) todos ellos sin desperdicio, y piedras fundacionales que lo conducen hasta 1999 (1982) y Purple Rain (1984), su gran éxito comercial en el mundo.

Primer aventurero, después de Hendrix, que se lanza a otras aguas 0, mejor dicho, va a la conquista de todas las aguas. Así, llama a Michel Colombier para que arregle y ajuste la sección de cuerdas de Purple Rain , la primera gran orquestación blanca contemporánea y no convencional realizada en la producción de un afroamericano. Más tarde, este trabajo tendrá continuidad a través de los arreglos de Clare Fisher, el músico ermitaño que acepta trabajar con Prince por teléfono, y que le envía las partituras desde Los Ángeles. Esto le da una nueva riqueza a la música de Prince, ya que los acordes mayores, menores, aumentados y disminuidos que utiliza el compositor se ven expandidos hacia lugares bien insólitos por Mr. Fisher en canciones como Christopher Tracy s Parade , track de apertura de Parade, su álbum de 1986.

Entre otras de sus innovaciones en la música pop se encuentra la de eliminar el bajo en una de las canciones más populares de Purple Rain , When Doves Cry , idea que compartió con Miles Davis y punto de contacto para iniciar un vínculo que culmina con el pase del bastón de mando, antes de la muerte del gran Miles.

La ausencia del bajo le da una libertad total para alterar las tónicas, dominantes y subdominantes, y así instalar un enrarecimiento único en el terreno de la canción popular. Nadie había llegado hasta ahí.

El trabajo de sus baterías también merece un aparte. Prince decide que los ruidos blancos y rosas que traen los sintetizadores posteriores al Minimoog pueden ser empleados como sucedáneos de los sonidos de tambor conocidos hasta el momento, o también en yuxtaposición con este, para así generar un ataque más agresivo, de más alto impacto y, por supuesto, más novedoso. La incorporación de los claps digitales a muchísimo volumen fue otra extravagancia que dejó huellas en los 80 y en los oídos de los sorprendidos escuchas, que perdimos parte de nuestra audición ante cada impacto.

Hay que hablar también de la guitarra, instrumento que usa de una manera que no solo es original (por la forma en que frasea), sino que también patenta un nuevo tipo de acompañamiento, que reemplaza al piano y aporta una necesaria mugre roquera en Sign ´O the Times (1987). Es necesario volver a escuchar esa gema, y notar la interacción rítmica entre los bombos de la Roland 808 con el bajo sinty y la desolación a la que quedan sometidas la voz y la guitarra cuando el bajo se retira y solo vuelve a entrar en el riff principal.

Por último, el ingreso de los toms Simmons y la pandereta, hacia el final del tema, terminan desconcertando al oyente desprevenido, haciéndole perder el pulso original con unos contrapuntos sincopados marcados por la percusión.

Con espíritu investigador, fascinado por las sensaciones extrañas en la música pop, se da el lujo de componer Raspberry Beret , canción de una sencillez franciscana. En ella también se permite quitar el bajo mientras hace flotar el tema sobre un violín al borde de la desafinación y unos sonidos de teclados que, sobre un acorde mayor, tocan una escala pentatónica, evitando el tercer grado, mayor y menor. Hagan la prueba, funciona muy bien, está todo en el aire... Prince es un artista inagotable, dueño de una producción desmesurada.

Con mucha autoindulgencia, dicen algunos, y doy por sentado que no conocen a fondo la materia musical. La revolución musical que está poniendo en práctica no conoce límites, y por eso en su nuevo disco, Planet Earth , el tema Future Baby Mama es un verdadero desafío para oídos sin otros intereses que los de su propia burbuja.

En sus textos no se encuentran discursos filosóficos, ni siquiera consignas políticas, y eso es para agradecer en estos tiempos en los que el estoicismo bajador de línea de los artistas pop da calambres si se lo superpone con ese flujo constante que aumenta sus cuentas bancarias.

Lo que vamos a encontrar en Prince es, sí, mucho pop; mucho texto pop. Radiografías de la época y también aquella pose en plan somos-una-banda-de-rock-y-vinimos-a-llevarnos-a-tu-hermana-del-pueblo; declaraciones de amor lacrimógenas que pueden dar risa e insinuaciones sexuales de todo tipo; alabanzas a Dios y sobre todo una afirmación absoluta de la individualidad por sobre los prejuicios y un ejemplo de libertad creativa apabullante, que hoy sigue siendo un estímulo para aquellos interesados en la música.


HAPPY FEET

El comienzo del film animado Happy Feet del año pasado, es con un clásico total de Prince: Kiss de Parade (1986) cantado por la pinguina Nicole Kidman. Luego hacia el final del film también se repite la canción con otros protagonistas.

Contando que la banda sonora también tiene un tema original de Prince cartón lleno. Podemos declarar a Happy Feet como la peli de animación más Prince de la historia...