PLANET EARTH - 2007


PLANET EARTH
Un inicio de álbum pomposo, al principio generó preocupación por su parecido al 3 Chains of Gold ( la sobreproducida canción de los 90's ) pero esta vez el ejercicio operativo Prince lo supera con creces. Una letra afinada que hace pensar sobre el planeta con frases contundentes y haciendo de esta canción una oportunidad para recordar la presencia del creador.

GUITAR
Prince toma su guitarra y hace una tonada que se parece a uno o dos canciones de U2. La letra es simple y los coros un tanto insulsos, con el video toma mejor forma. Muchas canciones de Chaos and Disorder logran un mayor nivel que esta tonada.

SOMEWHERE HERE ON HEART
Uno de los puntos más altos del álbum, logra una canción suave muy jazz. Renato Neto al piano hace un excelente trabajo, acompañado de una muy bien entonada voz de Prince, quedando un ambiente de romantismo cuando se coloca. Parece salida de un momento inspirado del ONA Tour.

THE ONE U WANNA C
Sólida canción muy "Prince ", como si fuese una buena continuación de I could never take the place of your man del 87'. La letra no es muy profunda y eso refresca el álbum. Tiene algunas partes cómicas como:

U don't need to fix your hair
4 somebody U don't care 4
U don't need to shave your legs
If it ain't me that's knockin' at your door

(Tu no tienes que arreglar tu cabello
por alguien que no te interesa
tu no tienes que afeitar tus piernas
si soy yo quien golpea tu puerta)


Aunque es el lado de B de Guitar me parece superior, más elaborada. No es Let's go crazy pero divierte y cumple su objetivo.

FUTURE BABY MAMA
Otro buen momento del álbum, una tonada muy R&B, suave y con coros bien elaborados muy a lo Call my name. Se consolida como single seguramente, un buen logro esta canción.

MR. GOODNIGHT
Prince rapea sensualmente, mucho mas armonioso que muchos de sus intentos de los 90's. La letra es sensual y narcisista. Algunos consideran esta canción un relleno y en mi opinión, este álbum no tiene rellenos. Gracias a Dios esto no es Graffiti Bridge!

ALL THE MIDNIGHTS IN THE WORLD
A partir de esta el álbum se parte en dos. Las primeras canciones son mas accesibles a una primera escucha. Ahora entramos a un sonido mas del estilo Sign of the times, como ejemplo esta tonada que parece un recuerdo lejano de Starfish and coffe con algo de Holy River. Corta pero elaborada.

CHELSEA RODGERS
Segundo sencillo del álbum, una canción muy disco, la letra sobre una modelo (seguramente será una nueva protegida de Prince). A diferencia de Ciny C del Black Album, esta se encuentra bautizada de acierto al plan de Jehová. La letra no parece muy convincente para el contexto de nuestros tiempos, pero tiene un buen sonido.

LION OF JUDAH
Es un juego de unir varias canciones, la guitarra inicial de Purple Rain, el ritmo de Cynamon Girl y algo de Joy in the repeticion. Conclusión: algo nuevo que nos suena familiar. La letra toma dos caminos, una propuesta de amor y por otro lado un reencuentro con el ambiente del antiguo testamento. No es una gran canción, lo sería si no hubiésemos escuchado hasta la saciedad las anteriores canciones nombradas.

RESOLUTION
Un buen final de álbum, la letra no es la gran reflexión sobre el tema de la guerra y no logra la elaboración de por ejemplo de Dear Mr. Man. La música es suave y ligera y logra llevarte por el ritmo sin mucha complicación.

Conclusión final: Un muy buen álbum de Prince que con el tiempo se consolidara en nuestros oídos, con canciones que perduraran en la memoria.

Prince en un buen momento, con un buen trabajo vocal y buenas compañías: Wendy, Renato, Maceo. Esperamos su impacto.

Calificación: 8 /10

15 comentarios:

Nahuel Ch. dijo...

Coincido con tu review, excelente disco , pero sin llegar a la genialidad de Musicology...

...ahora a seguir con las reviews viejas, ahora te toca 1999 :D

jorge dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jorge dijo...

jejejejejejeje.. gracasi del 1999 creo que desde mi lugar ha sido como aceder carnalmente a un cuerpo que has esperado con ansias desde hace rato... me tiemblan los dedos cuando avanzo algo

JLO dijo...

No estoy de acuerdo con mi compañero de blog. El tema es que el tiempo va poniendo a cada disco en su lugar. Uno con cada nuevo de Prince no sabe bien donde ubicarse: si del lado del fan que llevamos adentro, del permisivo q todo lo perdona o del lado imparcial y critico, cosa poco probable...

Yo siempre pense q 3121 era bastante superior a Musicology... hoy cancion por cancion ya no lo tengo tan claro... y vote por Musicology en la encuesta aquí...

Igualmente este disco me parece sin dudas menos que cualquiera de ellos dos. Quizas solo sea mas consistente o coherente en un estilo, aunque tambien como los otros 2 anteriores desparejo, como de singles sueltos...

Pero falta la chispa, eso q lo hacia a Prince sobresalir. No estoy pidiendo Sign of... ojo. Pero como opinan algunos es hoy como un león hervíboro... Otro ejemplo no me sale ja...


Lo de las escuchas varias y el terminar aceptandolo va a ser seguro en cada uno como fan que somos... no puedo elogiar mas de 3 temas aqui... Objetivamente, se salva raspando del aplazo...

Cuando el arte ataque

Prince solo Prince

Boca y Huracán

Comic y cine

Tengo los huevos llenos

EL CRÍTICO NOCTURNO dijo...

Con respecto a la publicidad y distribución del disco, Columbia ha hecho más o menos lo que hizo en su día (2004) con “Musicology”, es decir, poco. Cuatro carteles y cuatro anuncios mal contados, pero poca imaginación para publicitar un disco de un artista tan importante. El vídeo de “Guitar”, primer single de la obra, apenas lo he visto en España, y ese tema de difundir gratuitamente la canción a través de la empresa de telefonía Verizon Wireless, aparte de antojárseme como algo un tanto complejo y un poco engorroso, ni siquiera ha sido cosa de la compañía, sino del mismo Prince que, por iniciativa propia, ha alcanzado acuerdos individuales tanto con dicha empresa como con el diario británico Daily Mirror, para la distribución gratuita del disco. O sea, que si Prince no se menea un poco, la compañía, en aspectos publicitarios, nada de nada, ya que la entrega gratuita de CD’s tanto con el diario Mirror como en sus conciertos de Londres, ha sido cosa suya exclusivamente. La publicidad de “3121” que hizo Universal Records fue mucho más masiva e interesante, con varias webs oficiales dedicadas al disco que empezaron a funcionar activamente, y casi un mes antes de su salida oficial, amén de un ingenioso concurso en el cual se introdujeron varios tickets púrpura especiales en los CD’s para un concierto selecto que Prince iba a ofrecer a los afortunados que encontraran la entrada en su copia del disco, programas de radio, muchos anuncios, etc. Tanto en este caso como en el de “Musicology” ha sido el artista quien se ha movido más que la propia compañía de discos para poder hacerle algo de publicidad a la obra. En este sentido, la labor de Columbia merece un claro SUSPENSO.

La portada y la galleta del disco, aunque son originales, no son tampoco un derroche de ingenio. Prince sigue con su narcisismo de querer aparecer presidiendo la portada con su apolínea figura, aunque en este caso, lo hace en un holograma que alterna su imagen con la de su glífico y andrógino símbolo, adaptado para la ocasión a una “versión terrestre”. El CD, comprometido con la causa de salvación de la Tierra, aunque tiene el buen gusto de no derrochar ni papel ni cartón, viene en un digipack un tanto cutre que no incluye ni títulos de las canciones, ni nombre del artista, ni letras de los temas, ni nada de nada. La idea es que como va a ser un disco con contenido multimedia (supuestamente al ponerlo en un PC podremos ver el vídeo de “Guitar”), podemos usarlo como llave para acceder a un portal de Internet con toda la información necesaria del álbum. Ingenioso, pero un poquito rácano, porque aunque lo de las letras tiene su lógica, ya que es un derroche de papel, si se imprime el nombre del artista delante, los títulos de las canciones detrás y dejamos las letras para el portal de Internet, ahorramos el mismo papel y no lo sometemos todo a un portal de la red que tiene una vida limitada si uno no se baja los contenidos. Original pero poco práctico. La calificación más idónea es un APROBADO muy raspadito.

Comparado con su más inmediato predecesor, “3121”, este disco da la impresión de ser un poco más de lo mismo, y en este sentido se nota a Prince levemente estancado a nivel musical (digo levemente porque este hombre no ha estado estancado realmente en toda su vida). Los temas son muy comerciales. Posiblemente, y en conjunto, es su trabajo más comercial en mucho tiempo. Su autor, no obstante, ha publicado buenos temas e, intentando contentar tanto a sus fans más acérrimos, como al resto de público en general, ha mezclado sabiamente tanto pequeñas joyas musicales que recuerdan el sabor del Prince más genuino, con canciones que, sin dejar de ser buenas, caen demasiado en la radio fórmula, algo a lo que, si bien Prince nunca se ha prestado demasiado, sí es verdad que viene teniendo presencia en sus trés últimos LP’s. En este sentido, el de Minneapolis parece estar buscando savia nueva y desea acercarse a toda costa a las nuevas generaciones de oyentes, reafirmando su genialidad y su leyenda con importantes hits en listas mundiales de éxitos, cada vez más exigentes y competitivas. En cierta medida, Prince parece estar perdiendo un poco su identidad de rebelde “en pro de la calidad y la perfección musical”, para dejar paso al pragmático y reflexivo Testigo de Jehová que, sin prestarse a todo lo que dicta la industria musical, sí que parece más dispuesto a hacer amplias concesiones con tal de reafirmar, mediante un nuevo gran éxito, la leyenda del genio que siempre ha sido. Un disco bueno y digno, pero un tanto exento del brillo de obras como “The Rainbow Children”, “The Gold Experience” o su más reciente “3121”, este último, con más golpes musicales de efecto y con un corte más funk, en contraposición al pop desmesurado, y un tanto pasteloso a veces, que vende este nuevo disco.

Pasemos a ver ahora las canciones del álbum en mayor profundidad:

1.- Planet Earth: Temazo. Magnífico pistoletazo de salida para un disco de Prince. Un guiño reverente y elegante a temas suyos anteriores como “Strays Of The World”, “The Beautiful Ones”, “Crystal Ball” o las no publicadas, pero no por ello exentas de genialidad, “Empty Room” o “Moonbeam Levels”. Prince juega con la melodía del piano de forma suave y desata la atronadora fuerza de los riffs de su guitarra en un tema ecléctico que, en un intento de gran himno ecológico, apuesta por la salvación del planeta. A diferencia de las pifias de sus dos últimos discos, que fueron titulados como sus dos canciones peor arregladas y más mediocres (“Musicology” y “3121”), en este trabajo se desquita con “Planet Earth”, que merece realmente ser la que aporte el título a la obra y la que lo represente en su totalidad, dada su innegable calidad. Un buen banderín de presentación del trabajo.:


2.- Guitar: Single de salida del álbum. Una canción rockera con muchas guitarras y con gran fuerza que recuerda mucho a clásicos como “Cream” o “Endorphinmachine”. Un excelente lavado de cara al pastiche infumable del mismo título que distribuyó en Febrero a través de su web 3121.com y que, francamente, se podía haber ahorrado. Los solos de guitarra en todo el tema son excelentes y se ha prescindido de la voz metálica y artificiosa de la maqueta. Un acierto, aunque tampoco es de los mejores singles de su carrera.


3.- Somewhere Here On Earth: Temazo. Temazo. Temazo. Posiblemente de las mejores baladas que le he escuchado (digna de estar en obras como “The Rainbow Children”). Prince llega a rozar la perfección jazz en un tema suave cantado en un falsete inigualable y que conjuga los metales, la flauta y los solos de piano con una pefección pasmosa. (Otra prueba de su indiscutible genialidad). El guiño a la trompeta de Miles Davis se ha realizado con tan buen gusto que uno todavía llega a pensar que ha sido el legendario trompetista quien se ha levantado de su tumba para ir a tocar junto a Prince durante la grabación del tema. Memorable, dulce, elegante y, sobre todo, genial. Ya es uno de sus grandes clásicos sin haber salido todavía a las tiendas.


4.- The One U Wanna C: Canción pop, rítmica, alegre y, sobre todo, muy comercial. Tanto la estructura del tema como la forma de la guitarra te dejan boquiabierto en el sentido de que, por su facilidad, es del tipo de temas que uno jamás le achacaría a Prince, pero así es. Recuerda a “Damned If I Do”. Buena, pero un tanto carente de brillo y golpes de efecto. Demasiado lineal quizá...


5.- Future Baby Mama: Esta es la típica balada con “sonido Prince”. Su autor deja caer en este corte de rythm & blues, sus típicos susurros de oído y esa sensación de lamer “miel en la piel” que tanto le gusta a Prince. Bonita pero un tanto edulcorada, hasta tal punto que recuerda mucho a las lentas más convencionales de artistas del género como Boyz II Men, Bobby Brown o New Kids On The Block. Quizá por eso ha recibido tantas críticas entre los fans de Prince. Aún así, la presencia de la batería Linn programable, el gran signo de identidad de su música de los 80, ha sido un precioso y elegante detalle dentro de la canción. Digna. Posible single.


6.- Mr. Goodnight: Más intentos comercialoides de sonar como Justin Timberlake. Demasiado rap en un tema bailongo y demasiado ir de chulo de barrio y tiro porque me toca, cuando, en realidad, uno no es más que un pureta a las puertas de los cincuenta tacos. El esquema musical general de la canción es muy similar a “Player”, una canción con un rap rítmico menos martilleante que el de este tema, y que no fue publicada oficialmente, pero que ha visto la luz a través de la piratería discográfica. Posiblemente la candidata más firme a ser descartada, de haber tenido que reconfigurar el álbum.


7.- All The Midnights In The World: Una canción suave y elegante que, aunque hace un uso soft y minimalista del piano y de la guitarra en un bonito medio tiempo, queda un tanto pastelosa en la voz de un artista como Prince, no acostumbrado a tanto edulcorante. Incluso siendo el tema más corto del disco, empacha un poco. Lástima, porque tenía un título maravillosamente ingenioso y sugerente.


8.- Chelsea Rodgers: Otro derroche de genio y originalidad. Si bien Prince apenas tocó el género disco de los 70 (sólo un poco en el tema “Just As Long As We’re Together” su primer disco de 1978), ahora se ha desquitado con un tema bailable y elegante que pega un importante retroceso musical y generacional hasta aquellos días. Prince le guiña el ojo a Tavares o a The Shalamar pero, para que no se le confunda con ellos, tiene la genial idea de meter unos buenos coros de voces negras, intercalados con una suave conjunción de instrumentos de viento y metal, algo un tanto raro en la auténtica música disco, pero que a Prince le da un resultado de fábula, convirtiendo el tema en uno de los auténticos puntos neurálgicos de este LP. Un gran acierto. La canción parece ser la candidata más firme a próximo single de promoción del álbum. La tal Chelsea Rodgers existe en realidad y parece ser actualmente una especie de affair amoroso de ida y vuelta de Prince que, vista la edad de la niña, está un poco asaltacunas últimamente.


9.- Lion Of Judah: El tema proselitista de turno. Digo “de turno” porque desde que Prince se ha dado a los Testigos de Jehová, no hace más que meternos en cada disco, al menos, una canción de estas de corte religioso – extremista – espiritual. El tema ya cansa. La guitarra es muy buena y está tocada con mucha cadencia y elegancia, presidiendo toda la estructura melódica del tema, pero en el resto de arreglos, la verdad es que la canción no es demasiado afortunada y suena un poco cáustica, e incluso pobre a veces. No está a la altura de otros cortes pseudoreligiosos de Prince como “The Word”, “Get On The Boat”, “The Work, Pt. 1” o “Last December”. Extraña.


10.- Resolution: La mayor decepción del álbum. Pobre, muy pobre, con una línea de bajo muy similar al tema “Emancipation” y carente de originalidad y fuerza en la producción, que resulta un tanto rácana y forzada. Un cierre de álbum muy desafortunado porque, junto con el corte anterior, le resta mucha fuerza al disco, justo al final, cuando se supone que debería echar toda la carne en el asador y cerrar con un broche de oro. Una canción poppy que resulta incluso insulsa para el mismo género. Un importante patinazo al cierre. Lástima.

En general, “Planet Earth” aporta poco o realmente casi nada nuevo a lo que ha venido haciendo Prince durante los últimos siete años, y se nota a diez kilómetros que su objetivo es despuntar en las listas de ventas para acercarse a un público que apenas le conoce y que, aunque le respeta, no está por la labor de “tragarse experimentos”, pues son los chicos y chicas de la “generación radiofórmula”. En este sentido, Prince está aparcando un poco los destellos de genialidad y los golpes de efecto de sus obras para hacer ciertas concesiones que, para mi gusto, le hacen perder buena parte de su identidad como genio y artista. En este sentido “Planet Earth” es un disco de puntos suspensivos, e incluso de un mínimo retroceso desde “3121”, más identificado con el funk y la fuerza musical y diversificada de Prince. No obstante un disco bonito, digno y elegante que, por supuesto, da importantes lecciones de música tanto a los artistas de hoy como a los promotores y devotos de la radiofórmula. Buena música, comercial y elegante. Le doy un NOTABLE ALTO, ya que pierde el SOBRESALIENTE y la MATRICULA DE HONOR por el deslucido final de los dos últimos cortes... No obstante, altamente recomendable.

JLO dijo...

Uff... clap clap clap... nunca vi un comentario tan grande y preciso ja... felicitaciones man....

Adrian dijo...

HOLA!!!!!!!!!!!!!!
Me parece a simple vista un disco mucho mas blanco, que 3121, salvo por Mr Goodnight, que es un tema re cachondo re cool y está bien, que Prince de vez en cuando sea un poco comercialoide ¿Why NOT SUCKERS?
"All over the world they call me Prince, but U can call me Mr Goodnight"
ESE ES MI PRINCE!!!!!!!!!!!!!
Guitar, es un tema que si lo hacen, no se, los foo fighters o Santana y algún boludo, es un hit, es super sticky, pero bue lo hizo Prince y lo disfrutaremos unos pocos.
Me re gustan Resolution, y Lion of Judah, tb mucho mucha Chelsea Rodger.
Pero, me mata The One U Wanna C, mucha mucha actitud en un tema muy POP. y creo que despues de todo Prince es eso, no es rock, no es hip hop, no es funk, no es r & b, no es tango, no es dance, no es salsa. Prince es todo, es libertad, la misma libertad que posee el buen pop para moverse de lado a lado, sin restricciones, sin tabues, Prince es POP.
Prince es Chispa, es POP LIFE.
Pero ojo el buen pop, no el de Britney, Justin o Las Spice girls.
Prince, es... ah, cierto!!!!!!!!!
Prince es Prince.
wewewewew

Adrian el simbolito Fernandez

Nahuel Ch. dijo...

el comentario larguisimo, es para sacarse el sombrero, un verdadero fan , sin dudas...

Nahuel

Milgrom dijo...

Jeje estoy totalmente de acuerdo con el crítico nocturno. Como dije en otro comentario anterior creo que Prince busca con este disco, llegar al público mayoritario que perdió durante finales de los 90. Quiere volver a ser grande y para ello busca la comercialidad, pero sin hacer una mala canción

ASG dijo...

Basicamente coincido con el comentario del disco, quizas mis mayores diferencias esten en CHELSEA RODGERS que me parece un tema del carajo....impresionante!!!, el punto mas alto del disco. y la otra gran diferencia es con THE ONE U WANNA C, un tema sumamente facilon y con esa onda jocosa y divertida de chicos de 15 años.
En lo que quiero hacer un punto aparte, es en la incistencia de la mayoria de los escuchas de Prince en querer siempre encontrale un parecido a cancion nueva en una vieja.
Que tienen de parecido:
3 Chains of Gold con Planet earth? o I could never take the place of your man con The one u wanna c? o Lion of judah con Joy in repeticion?.....nada. Lo unico parecido es q todos los temas fueron compuestos por la misma persona ¿querra decir algo esto?
¿Querra decir algo que un tema nuevo de S. Wonders se parezca a uno viejo de S. Wonders? Si....que los dos los hizo S. Wondres.

jorge dijo...

Me siento muy complacido con sus comentarios, como crece este eblog¡¡¡¡ .Aunque existen diferencias en las apreciaciones muestran conocimento justificado sobre el tema.

De verdad que da ganas escribir aqui

Drhago dijo...

Me quito el sombrero ante este blog y sus comentadores. ¡Chapó!
Me queda mucho que rescuchar el álbum, pero "guitar" o "Chelsea Rodgers" o "Lios of Judah" ya se me hacen muy familiares.

Por cierto, te enlazaré en mi blog si no te importa.

Leandro dijo...

¿3121 y Musicology canciones mediocres y mal arregladas? Bueno, bueno... podría escribir páginas enteras acerca de los arreglos de esas dos canciones, llenos de sutilezas y secretas complejidades.

Nahuel Ch. dijo...

Hola JLO!

El viernes me compre este disco. La tapa en 3d es geniaaaal!!

Nahuel

Adrian dijo...

Coincido con Nahuel, ayer me regalaron el disco, arte de tapa para el top five de la historia del amigo púrpura.

Saludos JLO

con el nuevo corte, me baten Guido Suller!!!!!!!!!!!